La genética influye en mucho más que la salud y los rasgos físicos — también puede desempeñar un papel en el comportamiento, la personalidad, las preferencias e incluso las tendencias culturales. Para explorar estas conexiones, necesitamos recopilar información sobre una amplia variedad de temas.
El amplio alcance también nos permite comparar factores genéticos y no genéticos. Por ejemplo, queremos entender si tu edad, ubicación o crianza influye en tus aficiones más que tu ADN. Cuanto más amplia sea la gama de datos que recopilamos, más rica y significativa puede ser nuestra investigación.
