Los colores son reconstruidos por medio de un algoritmo de colorización así que es posible que no sean exactos. Considere esto una simulación tecnológica que da su mejor conjetura de cómo se veía el pasado al tender un puente entre el pasado y el presente. El modelo fue entrenado usando millones de fotografías como ejemplos, y como resultado, es capaz de generar resultados muy realistas. Hay casos en donde el algoritmo no tiene forma de saber cuáles eran los colores reales (por ejemplo, para prendas de ropa específicas) y esto puede resultar en colores incorrectos.
